Chelías Villarroel:

el canto en los Velorios de Cruz

Luis Marcano Boadas (CNP 3883), Pedro Salima,

Luis Velásquez, Jesús Rafael Cedeño (Campito)

Andando en los fondos y los bordes de la vida, acompañado por su poesía y su música, escudriñando donde el hombre comienza a ser y deja de serlo, se preocupa por los mensajes que él considera pornográficos en muchas canciones, es la pérdida de los valores morales, dice, y es que dentro de su mundo de creador no tiene cabida ni lógica una letra que diga "pa´ qué te clavo María".

Chelías Villarroel, José Elías según se registra legalmente, marino que se aventó a vela por los mares del mundo, Patrimonio Cultural Viviente del estado Nueva Esparta, declarado así por el gobierno del desaparecido Rafael "Fucho" Tovar, distinción que le garantiza protección económica, social y jurídica, señala "no tenemos la protección social ni la jurídica y ya nos quitaron la económica". Le preocupa que alguien halla dicho que todos los que vivían aquí eran patrimonio cultural, "y si hay veinte o treinta personas que se emborrachan en una fiesta patronal, arman un alboroto y le clavan un punzón a cualquiera, ¿son patrimonio cultural? ¿eso es cultura?".

A los trece años de edad se inició en el canto popular, allá por 1937 ó el 38, prófugo del conformismo, para convertirse con el paso del tiempo, a fuerza de creación y de esa música que le acompaña, en uno de los cultores más importantes del galerón. Las vivencias tradicionales, materiales y espirituales que hay en Margarita influyeron para acercarlo a la música. Los bailes de las diversiones, del pajarito y el pescaíto forman parte de esas tradiciones que despiertan el interés de quienes tienen talento para la música y la poesía "porque el poeta nace", enfatiza Chelías, autor del libro La poesía y el cantar margariteño.

Para explicar esos inicios en la poesía y el canto, señala que Los Millanes, tierra que lo vio nacer un 15 de febrero de 1924, "esconde en su vivencia genética algo como un grito rebelde, de angustias y pesares, es una especie de rebeldía obstinada y dulce. Lo primero se identifica en el color palideciente de las miradas femeninas. Lo otro se desborda en la expresión de sus sentimientos que enamoran y son capaces de romper las presiones lacerantes de cualquier pasión. Y es que el paisaje millanero es agraciado, de indolencia seductora. Yo nací allí y me enamoré allí".

También allí empezó a escribir y a cantar llevado por esas querencias, y esa escritura fue naciendo a pesar de la desaprobación de la madre, quien se preocupaba por el posible destino de su hijo entre tragos y rochelas. Para él fue como abrir las puertas de otro mundo. Por esa vía llegó al primer conjunto musical del cual formó parte, el de Cecilio Lunar, el Nueva Esparta, "con el que recorrimos casi toda la región andina". Luego estuvo con el grupo de los Real: "Chico Real, Félix Real, fue una buena época, recorrimos gran parte del oriente venezolano".

Luego pasó a formar parte del conjunto de Francisco Mata y sus Guaiqueríes, "con él grabé dos LP, unos discos que suenan todavía". Asimismo, fundó el grupo Madreperla. El galerón, la décima, el polo, la jota, la malagueña, el punto y llanto y otros ritmos forman parte de la música que ha sido llevada por él a lo largo del país. En cuanto al galerón señala que en Margarita se canta de cinco maneras distintas. Y va por la décima: "Aquí se canta una décima que tiene siete, ocho y nueve silabas, eso no se puede llamar espinela. Nosotros improvisamos y nos salimos de la métrica". La malagueña y el polo también gozan de cinco estilos.

Ha sido un hombre dedicado al estudio. Por sus manos han pasado muchos textos de gramática y teoría literaria, de los cuales ha bebido para alimentar su intelecto, sin dejar a un lado la espontaneidad, la pureza de su canto, y eso le permite, por ejemplo, andar por lo que llaman lección argumento:

"Antiestético, antiartístico

Antiartístico antiestético

Místico artista poético

Poético artista místico

Lea léxico lingüístico

Lingüístico léxico lea

Entra fiel a esta idea

En esta idea entra fiel

Aquí campea Villarroel

Villarroel aquí campea"

"Uno va escribiendo la letra y se va imaginando el ritmo, como lo voy a cantar, lo siento", explica un poco su mundo creador. Como si estuviese frente a unos alumnos explica que el argumento es una décima que cae nuevamente en la frase inicial, "y cuando se usa la última palabra de la décima para comenzar la otra, es una lección". Y aclara que hay lección-argumento:

 

-Es cuando se usa la novena oración de cada décima para continuar la siguiente, concluyendo siempre en la misma terminación.

Su nombre se hizo famoso en los Velorios de Cruz, donde solía salir ganador. Los galerones surgían por temas, especialmente apegados a la naturaleza. Ciento sesenta galerones con un solo argumento o argumento lección, y una sola terminación, eran cantados en una noche. El tema salía espontáneamente entre los cantores. La décima la improvisábamos, nadie llevaba nada escrito. Podían empezar a las ocho de la noche y finalizar a las cinco de la mañana con el mismo tema.

Y con espontaneidad, sin llevar nada escrito, nacían las letras que iban acomodando las claves del hombre en la vida, bien con la ciencia o con la naturaleza, como despabilando a la noche para que no se muriera. En una oportunidad, en Puerto La Cruz, pasadas las cuatro de la mañana, tras alumbrar un Velorio de Cruz con sus décimas, alguien le increpó: "Margariteño, ¿eso que usted está cantando lo está improvisando o lo tiene escrito?"

Y es que los Velorios de Cruz marcaron sus inicios. Esos encuentros lo llevaron a la poesía épica, la tragedia, el fragmento, la lira , la octavilla, la métrica, siempre en el terreno de la poesía clásica. Es ese canto que lo mueve por dentro, esa manera de escanciar su talento en la palabra que se mueve como los efluvios de un río.

Considera que en los Velorios de Cruz de ahora priva el picón, es decir la especie de reto que un músico le lanza a otro, en general con décima de contenido ofensivo. "El picón es para picar al otro".

Ha vivido momentos que lo han impactado, recuerda con especial agrado la Semana Margariteña en el estado Zulia, cuando el público lo favoreció con su apoyo, así como la oportunidad en que cantó con Florentino frente a más de cinco mil personas en El Tigre, "cantamos los dos solamente, más nadie". Agradece los homenajes que le han hecho el Colegio de Abogados de Nueva Esparta y el Consejo Universitario de la Universidad de Oriente.

Sosegado en su humilde hogar, donde espera que alguna vez le cumplan con hacerle un pequeño espacio para sus libros, sus silencios y sus ganas de seguir escribiendo versos para la música.

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