Las piernas abiertas

de América Latina

Fernando J. Escorcia D.

 

Hace exactamente 30 años Eduardo Galeano en su reconocido y famosísimo ensayo desenmascaró las infames expoliaciones de la Colonia Española a nuestros países latinoamericanos. A más de 500 años del comienzo de aquel proceso de explotación y colonialismo, no sólo los países latinoamericanos sino también los tercermundistas, nos preparamos para abrir nuestras piernas para dejarnos penetrar por el floreciente mecanismo de la globalidad y la apertura de los mercados.

Con las piernas abiertas es como siempre nos han soñado los primerísimos países del mundo; cosa esa horrorosa y cursi-pavosa de estarse llamando así mismo "Primer Mundo" lo que supone ya de entrada una competencia a la que no nos han llamado ni invitado pero en la arrancada ya vamos de terceros. Siempre ha sido difícil eso de ser segundones. Como lo sufriera en carne viva durante años los Cardenales de Lara y hasta el mismo Eduardo Fernández cada vez que se asomó por alguna parte.

Decía el poeta Lira Sosa que "el poeta debe comprobar la fuerza de sus piernas antes de sentar la belleza en sus rodillas". Pero de lo que se trata no es de arrodillar la belleza o por el contrario comprobar la fortaleza de las piernas para soportar el acto sexual de pie.

De lo que se trata es de la máxima apertura posible sin chirridos, quejidos ni pedidos de auxilio, para penetrarnos muy profundamente por esa basta herida colonial que por lo honda y lo profunda no tiene magnitud métrica sino temporal, pues por más de quinientos años hemos cavado la misma fosa. El asunto es que si ha sido horrible ser segundo mucho tiempo, imagínense lo que significa ser tomado en cuenta de tercero para todo. Ahora resulta que existe, de carambolas, un Cuarto Mundo. Vaya usted a saber si la ONU en un arranque de solidaridad emotiva la emprendió contra los más terceros de los terceros para distanciarlos y mandarlos para un insospechado Cuarto Mundo, al que nadie conoce, sabe, padece ni quiere ubicar.

Basta con decir que estos

pobres países (perdónenme el pleonasmo) del Cuarto Mundo ya no digamos que le piden que abran sus piernas sino más bien que se cosan las heridas para poder seguirles sacando el excremento que es lo único que les queda, y no precisamente el del Diablo.

Pero por si esto fuera poco, tampoco sabemos a ciencia cierta o falsa, cuales son los países del Segundo Mundo. Mucho menos cómo se accede a él o si es una suerte de privilegio sólo guardado para aquellos que mejor puedan extender sus extremidades inferiores tipo "spaggat" gimnástico de gran performance olímpico.

Y he aquí una reseña que quizá pueda agradar muy hondo a los sureños incursos en hechos narrativos y con alto prontuario literario que merodean la Peña Literaria de Pampatar, pues resulta que me han dicho que Argentina y Chile siguen siendo fuertes candidatos, junto a México para dejarnos el pelero y ascender finalmente al segundo puesto de esta clandestina clasificación de naciones, que creemos responde más a una oscura noción de mercados que de razones y estratificaciones socio-culturales. Agradecemos igualmente a estos amigos, no comentar un cono...

El punto es que según la Organización Mundial del Comercio, todos los países del Tercer Mundo deben tratar en lo inmediato, o sea por medio del "fast track", aligerar el himeneo mercadotécnico de nuestras barreras para dejar penetrar la mayor cantidad de mercancía proveniente del Primer Mundo siempre y cuando ellos aprueben a quién y a cuánto les podamos comprar. Según la última cumbre del Grupo 7+1 celebrada en Génova, Italia, los países grandes, o sea, los del irrevocable Primer Mundo, garantizaron lo que se ha dado en llamar en los corrillos de la ONU en Ginebra y Nueva York...

Decía el poeta Ernesto Cardenal, "Si tu estás en Nueva York en Nueva York no hay nadie más y si no estas en Nueva York, en Nueva York no hay nadie"

 

...el bálsamo prescrito para estos casos de traumatismo gine-merco-anal recurrentes, y que por su rápida y efectiva acción se recomienda además de no poner resistencia, su aplicación inmediata. Por otra parte, dedicaremos más atención y recursos al Tercer Mundo, le perdonaremos una parte sustancial de su deuda. Bueno en realidad parte de los intereses de la deuda. No señor, no se puede condonar el capital ¿ustedes están locos? ¿Y después cómo hacemos para mantener este perfecto equilibrio Norte-Sur? Confórmense con la reducción de los intereses pues la manipulación de la mezcla de sustancias hidratantes y fécula no está para manipulaciones reposteriles del tipo hallacaoide.

Fármaco recomendado: PETROLATO DE VASELINA. Posología: a juicio del facultativo. Se sugiere dos untadas en la mañana y dos untadas en la noche. Si se presume la existencia de situaciones embarazosas aumente la dosis. Si se presenta irritación, urticaria, abrasiones, molestia, hinchazón, traumatismo céfalocraneal o incluso lagrimeo triplique la administración instrumentada.

Esta misma administración farmacéutica podrá ser suministrada en el caso de la globalización vista desde atrás. O sea, por donde nos han estado mirando desde el principio. Claro, asumiendo la masculinidad de nuestras naciones, aunque el epíteto patria, suena más rico de violar...

...quizás más atractivo que violar puede resultar hacérselo a una Constitución sin haber nacido como el caso de la "Bolivariana", a la que sin mayores análisis psiquiátricos podemos teorizar desde las consecuencias prostitutivas y daños psicológicos irreversibles que siempre trae a las "hijas hembras" la violación por parte del 

padre, máxime cuando él mismo se ufana en llamarla públicamente "La Bicha".

Pero como ese es tema que no le gusta tocar a uno de mis amigos y compañero en esta barra, por respeto y cortesía mejor seguiremos hablando del caso de la globalización mirada desde el punto de vista de los países del Primer Mundo. Muy bien todo lo que hagan, pero seguimos bajo aquella premisa colonial del cambio de pepitas de oro y perlas por espejitos. Sólo que en este caso los espejitos ahora no sólo reflejan nuestros rostros sino que también denotan claramente la perversidad de sus intenciones.

Pongamos como ejemplo, la reciente Cumbre del Clima en Bonn, Alemania, en la que se analizaba la instrumentación del Protocolo de Kioto sobre la protección del planeta del recalentamiento y las emisiones de CO2. Pues allí quedaba resumida en pocas palabras la realidad de nuestro mundo globalizado y manejado por los grandes del Norte que imponen sus intereses muy por encima de lo que el resto de la humanidad sufra o padezca.

Por otra parte, en América Latina sufrimos uno de los índices más bajos de crecimiento económico y una carga insostenible de endeudamiento e(x)terno. El asunto está en sacar provecho de cuanto mercado este al alcance por cuanto sus maquinarias recalentadas de tanto crecer no pueden ser detenidas por falta de compradores. No. No pretendo con esto descubrir el agua tibia, el asunto es que esta relación de interdependencia se hace cada vez más irónica y descarada. En ninguna parte de los convenios o cartas de intención se nombra la apertura bilateral de los mercados, ni proponen bajar sus tasas impositivas a nuestros productos exportables. En ninguna parte dice que ellos quieren abrir sus mercados. Pero a cuenta de qué vamos a ir nosotros los igualados a meterle polímeros, combustibles, orimulsión y cualquier producto acabado de primera calidad que podamos desarrollar. A nosotros lo que nos queda es aceptar el mercado de los churros, los bananos, el pargo, el mero y el atún (sólo los grandes porque los chiquitos no los quieren ellos obviamente) que pa’ eso si somos buenos.

Pero como a veces la liebre salta por donde menos se espera, ahora resulta que algunas compañías transnacionales del petróleo como Exxon, Citgo y Texaco entre otras y en algunas de las cuales Venezuela comparte propiedad y mercados, presionan al presidente George W. Bush para la no ratificación del Protocolo de Kioto. Pero si faltara algo en esta ensalada, los países miembros de la OPEP, incluyendo increíblemente a Venezuela, también se opusieron en un principio a la firma del Acta de Bonn al ver afectada la producción de hidrocarburos en lo sucesivo de acuerdo a las medidas de control adoptadas en la ciudad alemana.

En resumen, ¿qué tiene que ver todo esto con las piernas abiertas? Pues muy sencillo. En la medida que dejemos de producir petróleo, por aquello de las más elementales reglas del juego económico de la oferta y la demanda, la escasez de nuestro extrapesado hidrocarburo afectará directamente proporcional el precio del Petrolato de Vaselina, conllevando esto un costoso padecimiento de la puesta en marcha, entronización, penetración y desfloramiento de nuestros mercados según la Organización Mundial del Comercio y el Acuerdo de Libre Comercio de América. Entonces y sólo entonces habremos ascendido a una nueva y suave forma de endeudamiento creada por los ingeniosos países del Primer Mundo, al que como siempre... le llegamos de tercero.

 

 

Fernando J. Escorcia D., arquitecto y jodedor radial.

 

Contenido / ¿Quiénes somos? / Ensayo - Opinión: Editorial / Coche no es una isla / Arturo Millán arqueólogo de la luz / Chelías Villarroel: el canto en los Velorios de Cruz / Esta belleza que llamamos mundo / Las piernas abiertas de América Latina /Ludovivo Silva: Cuando los labios y la piel recuerdan / Reseña: Otras razones de Efraín Subero / Reseña: Ocho tendido de Rafael Antonio Guerra  / Cuentos / Poemas