Alfabetización para la autogestión

Dr. Heberaldo Rodulfo Mata

La revista Tropel de luces cede gustosamente sus páginas a la Comisión de Alfabetización de la Dirección de Cultura de la Universidad de Oriente, en la persona del Dr. Heberaldo Rodulfo Mata, Director de Cultura y gran colaborador con nuestra revista, para que informe sobre los alcances del programa de alfabetización para la autogestión, toda vez que el mismo es de gran importancia para el progreso de las comunidades pesqueras del oriente del país y una muestra fehaciente de que la universidad viene del pueblo y hacia el pueblo va.

 

Este Programa de Alfabetización es una iniciativa académica y de extensión que aspira fortalecer las funciones de servicio a la sociedad por parte de las instituciones de educación universitaria. Desde esta perspectiva, se considera que las universidades deben contribuir al desarrollo de los pueblos a través de estrategias que conduzcan a la superación de su problemática social.

De este modo, el programa de alfabetización intenta ubicar a la Universidad de Oriente en la labor educativa, de expresión e investigación, para lograr la integración comunitaria correspondiente, a fin de compartir con nuestro pueblo un proyecto de vida más allá de un espacio para aprender a leer y escribir.

En este sentido, el programa de alfabetización se expresa como una instrumentación del eslogan de nuestra máxima casa de estudio: "DEL PUEBLO VENIMOS, HACIA EL PUEBLO VAMOS".

Quizás este proceso de alfabetización sea visto como un programa para cumplir con una simple actividad de extensión, sin embargo, su propósito trasciende este plano para ubicarse como un compromiso con los hombres y las comunidades que creen en la actividad universitaria como posibilidad para superar la dependencia y el subdesarrollo.

Este proceso no puede ser visto en una dimensión reducida, en la cual los actos de leer y escribir aparezcan como finalidad última. La lectoescritura debe abordarse como un instrumento que le brinde a los seres humanos la oportunidad de despertar su conciencia en provecho de mejorar la relación con su entorno.

La alfabetización se entenderá como un proceso de rango más amplio y de relevancia trascendental para los hombres y las mujeres que vieron limitadas sus posibilidades de desarrollo y ascenso social en etapas anteriores, pero que por una u otra razón se han incorporado, de manera efectiva, a una actividad productiva con conocimientos adquiridos por vías diferentes a la lectoescritura.

Así observamos como comunidades de productores campesinos, pescadores, artesanos y otros, población objetivo de este programa, han logrado niveles medios de subsistencia, pero su desarrollo integral no se ha completado por falta de ese binomio como es la lectoescritura. En razón de lo planteado, es de gran vigencia generar un Programa de Alfabetización que rompa el esquema de esa concepción tradicional de enseñar a leer y escribir, y que le permita al individuo un despertar creativo-productivo a través del proceso de alfabetización, el cual conforme un cuerpo de ideas y de estrategias que trasciendan a la organización autogestionaria sostenible y por ende a un verdadero desarrollo integral.

Este programa de alfabetización no tiene un carácter escolarizado, en tanto que no se abordará de manera vertical ni unidireccional, por cuanto a las personas a las que está dirigido tienen una vasta experiencia que las capacita para poner a disposición los conocimientos que poseen e incorporarlos al proceso alfabetizador. Esto significa que la alfabetización simplemente no es para recibir conocimientos sino para reconstruir, fortalecer, reorientar los que ya poseen y buscar los que necesitan. Desde esta perspectiva, se entiende que la alfabetización no significa asignación ni imposición de tareas escolares que sólo servirían para perturbar e interferir en las actividades laborales de los participantes, se trata de asumirla como un proceso que se genera y retroalimenta de las expectativas surgidas del sujeto mismo y conducido a su propio ritmo y conveniencia, de allí su carácter andragógico. Es importante destacar que el sentido de este programa está en sintonía con lo planteado por la UNESCO (1989): "los programas de alfabetización deberían estar principalmente relacionados con las prioridades económicas. No sólo deben capacitar para la lectoescritura sino que deben impartir conocimientos profesionales y técnicos, provocando una mayor participación de los adultos en la vida económica". A los efectos de lograr uno de los objetivos de este programa como lo es propiciar la participación del sujeto en forma activa y espontánea, se ha diseñado una herramienta metodológica abierta y flexible denominada: Metodología Participativa Experimental.

En la parte operativa del Programa de Alfabetización, es conveniente considerar algunas premisas que se derivan de la educación en su contexto andragógico. Se parte del hecho que los adultos han adquirido compromisos de vida y que por lo tanto el proceso formativo debe propiciar el desarrollo personal y laboral en un ambiente participativo, razón por la cual las experiencias de los alfabetizadores contribuyen a que ellos manifiesten sus capacidades para asumir la solución de sus problemas, mediante procesos y estrategias particulares que generen un aprendizaje significativo.

Así mismo, sobre la base de la participación es necesario propiciar la actuación del hombre en un contexto que le permita sentir que él está construyendo su propio espacio en forma natural, partiendo de la organización y producción de su comunidad, generando respuestas auténticas a sus necesidades y problemáticas, lo que va propiciando un tejido funcional que por consiguiente produce una estabilidad social organizada.

En tal sentido se ha concebido este programa en forma experimental, para ser desarrollado en tres fases: Fase de Diagnóstico, Fase de Desarrollo y Fase de Evaluación.

La Fase de Diagnóstico se inicia con un estudio exploratorio de la comunidad para determinar la factibilidad de la aplicación del programa. En este estudio se analizan las distintas variables, a saber: nivel educativo de la comunidad; edad y sexo de la población; porcentaje de analfabetismo, modo de producción y sustento de la comunidad; precisar las vías de acceso y determinar si existen centros educativos, comunal, religioso o cualquier otro de participación colectiva que sirva de apoyo para la ejecución del programa.

La Fase de Desarrollo se ha considerado en tres momentos: motivación, instrumentación didáctico-alfabética y de formación autogestionaria. Durante la motivación se realizan contactos con los líderes de la comunidad, se difunde el programa de alfabetización para que éstos ayuden a promover e incorporar a las personas analfabetas a dicho proceso. En la instrumentación didáctico-alfabética se implementa un diálogo constructivo para producir recursos, procesos y estrategias metodológicas para el aprendizaje significativo del componente lectoescritural. En cuanto al momentos de formación autogestionario se formula un proyecto de desarrollo que busca fortalecer la actividad productiva de la comunidad, el cual conduzca al establecimiento de una cultura organizativa para la autogestión.

La Fase de Evaluación va a ser un elemento constante, vale decir, se realizará durante todos los momentos de desarrollo del programa.

Para la realización de este programa, el recurso humano está conformado por alumnos de la carrera de educación de la Universidad de Oriente, quienes servirán como facilitadores (alfabetizadores). Estos serán escogidos a través de una entrevista con los responsables del proyecto, en la misma les son suministradas una prueba de lectura comprensiva y de escritura espontánea. Además se considera necesario que cuenten con otras condiciones, tales como: ser estudiantes de la Escuela de Educación; preferiblemente cursantes de los últimos trimestres, tener un rendimiento académico igual o mayor a seis (6) puntos, tener buena caligrafía y realizar el curso de inducción. Este curso se considera indispensable, ya que mediante él se le ofrecerá a los facilitadores las herramientas teórico-conceptuales e instrumentales necesarias para una eficiente conducción de las sesiones de trabajo.

En la actualidad, el programa se está desarrollando en una localidad del estado Sucre denominada Plan de La Mesa, ubicada aproximadamente a 17 Km de la ciudad de Cumaná. Sus actividades de subsistencia son: la elaboración de muñecas, la agricultura de conucos, la elaboración de casabe y la extracción de lajas de piedra.

Se inscribieron 36 participantes (marzo de 2001), de los cuales sólo han desertado seis.

La experiencia obtenida al llevar a la práctica este programa de alfabetización nos ha permitido obtener resultados positivos.

 

- Mínimo índice de deserción.

- Constante participación de los alumnos.

- Interés de los alumnos a alfabetizarse bajo esta modalidad.

- Integración de la comunidad al programa.

 

Actualmente, en Plan de La Mesa, se está culminando la instrumentación didáctico-alfabética e iniciando la formulación del proyecto de autogestión (Fase de Desarrollo). Dentro de los planes expansivos del programa también hemos contactado dos comunidades: Sotillo (Municipio Bolívar) y San Juan de Macarapana (Municipio Sucre) donde estamos culminando la Fase de Diagnóstico.

 

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