Poemas

Luis Emilio Romero

V

Toda palabra tiene su costado

lugar resbalado

hacia su mármol palpitante

 

Toda palabra

se alza como una ola

que talla una escultura de humo.

 

XXI

Echar raíces

en la desembocadura de la ciudad

Un ronco ser

dialoga agonizante

sus torceduras de caballo de vidrio

Salgo a buscarte

bajo los neones de la hora silente

allá en el último aviso de la gris azotea

la luna hace equilibrios borracha y lactante

Echar raíces

para que la costumbre amase

nuestra carne con su pan de monóxidos

Arrodillado dar un latido

que perfore el tiempo

En la ciudad los rostros

son intentos, deseos postergados

firmes promesas de la celebración cotidiana

Salgo a buscarte

poseído de un sueño

la noche vuelve inmensa

mi caída desde la ventana.

XXII

En la ignorancia de su oráculo

ella tiende su cuerpo parpadeante

Tiene la claridad de pálidas lunas

Centellean mieles tranquilas en sus ojos

Por mis manos un río de secretos

escurre su respiración de carnes expuestas

En la mitad de mi alma

amarro lámparas para la salida del ser.

 

XXXV

Ven

bebe en mis manos

el licor del último pleamar

Cabalgo una nube

sobre una playa sedienta

Marzo levanta la casa

hace jirones los muebles

la yesca de la centella

Ven

lee en mi sangre

el negro eclipse de la tempestad

que llevo por dentro

Sacúdeme el nombre

que verán tus ojos

bajo el trópico destartalado

condúceme al pleno mediodía

de mi sombra quemada por el rayo

Ven

inclina tu espalda

lava mi cuerpo

Sálvalo del apuro

con que traga el mar.

Del poemario inédito "Salvación provisoria", 2001.


Luis Emilio Romero, poeta y narrador nacido en Coche. Licenciado en Letras. Ejerce la docencia y la Secretaría General de la Asociación de Escritores del Estado Nueva Esparta. Tiene publicado el poemario Descalzo.